lunes, 2 de febrero de 2015

¿Por qué no te callas? De un modelo expositivo a un modelo interactivo de comunicación.

¿No te ha apetecido gritar eso en algún corte publicitario?

Tradicionalmente las marcas han tenido que basar su comunicación mayoritariamente en un modelo expositivo. Basado en presentar frente al consumidor un mensaje que repetido de forma suficiente acaba calando en la mente del mismo.

Este modelo que sigue siendo el que concentra la mayoría de los esfuerzos y presupuestos de los anunciantes es cada vez menos efectivo. Entre otras razones por los cambios de consumos de medios, ocio y relación con las marcas que ha traído la digitalización del consumidor.

Somos muy intrusivos y en algunos casos llegamos a ser realmente molestos entrometiendonos en medio de los momentos de ocio de nuestros actuales o futuros clientes. Especialemente cuando el nivel de repetición de exposición al mensaje (como por ejemplo en la televisión) puede hacernos pasar del amor al odio a la marca en unos pocos OTS.

Tenemos que entender que para este nuevo consumidor las marcas tienen que conseguir crear tiempo de relación con sus consumidores más que comprar tiempo de esposición frente a los mismos. Por tanto dar el salto cualitativo de pasar de un modelo de exposición a uno de interacción.

Y no se trata precisamente de un saltito. Las implicaciones que tiene la comunicación interactiva nos es nímia. La generación de contenido, entender la comunicación de forma no lineal, entender que le interesa al consumidor y de que manera lo desea consumir, la personalización del mesaje...supone un gran salto. Una manera nueva de plantear la comunicación, dejar de pensar en 20" de spot, de la página color pasando a crear ecosistemas de comunicación dinámicos y expuestos a la participación del consumidor.

Los datos que tenemos en el ámbito digital indican que el consumidor está preparado, mejor dicho exige cuanto antes que las marcas se dirigan a ellos de esta manera. Y tanto marcas, agencias creativas, digitales, agencias de medios tenemos que hacer cambios radicales en nuestra forma de pensar, crear y trabajar para estar mínimamente a esa demanda.

Es una realidad, la era de la comunicación interactiva en medios masivos ha llegado.